presencia de ftalatos

Seguridad de cosméticos: presencia de ftalatos (I)

A principios de año, con motivo de mi asistencia a un curso sobre seguridad de cosméticos, me mostraron una estadística realmente preocupante acerca de la presencia de ftalatos. Primero comenzaré explicando brevemente qué son éstos compuestos y luego os diré porqué es preocupante.

Los ftalatos o ésteres del ácido ftálico, son un grupo de compuestos químicos que se utilizan para aumentar la flexibilidad de los plásticos. Aunque también se encuentran con frecuencia en los esmaltes de uñas, adhesivos, masillas, pigmentos de pintura, juguetes de niños y en la mayoría de los juguetes sexuales.

Los juguetes sexuales contienen entre un 40 y un 80% de ftalatos. A ellos hay que sumar metales pesados que, como ya sabemos, no se eliminan del organismo. En el caso de los juguetes para niños la proporción oscila entre un 20 y un 50% del peso total del producto. Esto ha provocado que muchos países prohíban el uso de éste tipo de compuestos en juguetes para niños, pero no así en el resto de productos.

Presencia de ftalatos en cosmética

Los ftalatos de cadena corta son usados como disolventes en perfumería y pesticidas siendo su uso perfectamente legal hasta ahora. De ahí la importancia de aquellas esencias que garantizan no contener ftalatos. En nuestra tienda online encontraréis velas de calidad, que usan fragancias sin ftalatos.  Por tanto estamos libres de respirar ese tipo de sustancia cuando encendemos las velas. Esto es algo que no podemos decir de todas las velas, pero esa es otra historia.

Estructura química de los ftalatos

Se ha demostrado que los ftalatos actúan en nuestro organismo como disruptores endocrinos. Los disruptores endocrinos son sustancias capaces de alterar el equilibrio hormonal interrumpiendo procesos hormonales o provocando aumento o disminución de respuesta en los mismos. En concreto pueden imitar a los estrógenos femeninos y provocar una  “feminización” del feto. Además son responsables de provocar alergias y asmas en los niños.

Lee la siguiente parte del artículo:

Seguridad de cosméticos (II)

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